La naturaleza nos ofrece múltiples alternativas saludables para aromatizar un cosmético

¿Sabías que el 75% de nuestras emociones están influenciadas por el olor? El sistema olfativo está unido al hipotálamo que es la parte del cerebro donde guardamos nuestras emociones.  Esa conexión entre un aroma agradable y la sensación de bienestar que nos produce, cobra especial relevancia en la cosmética. La efectividad de un producto es clave, pero sin duda, su perfume es una de las propiedades que más nos atrae, nos envuelve, y en el caso de champús, jabones o cremas corporales, llega a influir en nuestra decisión de compra. Pero, ¿qué ingredientes hay detrás de la palabra fragancia o perfume?

Cuando en una etiqueta leemos fragancia, nos indica que estamos ante una mezcla de ingredientes. Las fragancias son una combinación de moléculas olfativas que provienen directamente de la naturaleza o que han sido generadas en el laboratorio. Al igual que con el resto de los ingredientes de un cosmético, debemos prestar atención a la composición de su fragancia, ya que en muchas ocasiones son los causantes de las reacciones alérgicas. Desgraciadamente, considerados como secretos profesionales, muchas marcas no suelen especificar los ingredientes utilizados. Los efectos a largo plazo de los ftalatos y almizcles sintéticos, muy utilizados en los aromas, son desconocidos aún pero algunos estudios sugieren que pueden provocar problemas de salud.

Nuestras alternativas saludables

En el caso de la cosmética certificada como natural y ecológica, lo más habitual es que el fabricante identifique los ingredientes utilizados. Las opciones más saludables para aromatizar un producto cosmético ecológico son los aceites esenciales puros, los extractos de materias primas como plantas y flores, y los hidrosoles florales.

Con el uso aceites esenciales puros conseguimos aportar, además, otras cualidades beneficiosas como pueden ser propiedades relajantes, antioxidantes o antibacteriales, siendo muy buenos sustitutos para sustancias sintéticas como el triclosán, un potente agente antibacteriano y fungicida, presente en muchos cosméticos tradicionales como jabones, desodorantes o enjuagues bucales. Algunos de los aceites más utilizados en nuestras formulaciones son el árbol de té, lavanda, romero, tomillo, eucalipto, pomelo, salvia o lima. Trasladando el conocimiento de la aromaterapia a la cosmética.

En Natural Cosmetic Lab sabemos de la importancia de un aroma, por eso ponemos especial cuidado en la selección de las fragancias para nuestros cosméticos y asesoramos a nuestros clientes a la hora de obtener la mejor composición de notas olfativas que identifique y dé personalidad a sus productos. Para ello, utilizamos una gran diversidad de materias primas con certificación ecológica con las que elaborar fragancias con toques florales, cítricos, herbales, o especiados, según la línea que se desee crear.

Los aromas, utilizados para potenciar el olor o el sabor de los alimentos, como el de miel, canela, limón, mango o vainilla, también son una buena alternativa en productos como bálsamos labiales, lociones para el cuerpo o jabones.

No dudes en pedirnos información o contactar con nosotros para asesorarte sobre todas las fragancias naturales disponibles a la hora de desarrollar tu propia marca cosmética. Estaremos encantados de atenderte y solucionar tus dudas.